Torres del Bayo

CASTILLO DE LA CORONA DE EL BAYO

Las ruinas se encuentran a unos tres km del actual pueblo de colonización de El Bayo. A la entrada del camino de acceso encontraremos una flecha direccional. Está sin asfaltar pero en buen estado a lo largo de los aproximadamente 3 km que debemos circular hasta llegar a las lomas donde está el castillo. Con un todoterreno se puede acceder hasta lo alto, pero también se puede dejar el coche a pie de monte y subir andando un pequeño trecho.

El lugar de El Bayo aparece citado por primera vez en 1110 en la carta de población de Ejea de los Caballeros como límite territorial de esta Villa. Es probable que las edificaciones se construyeran en estas fechas como punto de refuerzo del avance cristiano hacia el sur de las Cinco Villas.
Parece que en 1146, Ramón Berenguer (marido de Dª Petronila, hija de Ramiro II) instituyó allí un monasterio de monjes cistercienses de origen francés, probablemente del Bearn. En 1289 Alfonso III se lo entrega a Jimeno de Urrea a pesar del descontento de sus gentes, que no quisieron reconocerlo como señor. Dependió de otros nobles, hasta ser destruido y abandonado en 1380 cuando los frailes se aliaron con el rey de Navarra frente al de Aragón.
En 1610 el geógrafo portugués Juan Bautista Labaña, que recorrió Aragón recogiendo datos e ilustraciones de aquello que veía, lo consignó en su Itinerario como un “lugar deshabitado” perteneciente al conde de Aranda. En la actualidad está en manos privadas.

Podemos ver las ruinas de varios edificios:
TORRES CIRCULARES
Algunos estudiosos consideran las torres circulares como elementos defensivos, con cometido de vigilancia dada su situación en altura, desde donde controlar todo el entorno y a cuyo frente habría un señor o tenente. Otros sin embargo, las referencian como molinos de viento.
Ambos edificios están construidos con buen aparejo de piedra arenisca de la zona. Distan entre sí unos 30 metros y, aunque su apariencia es muy similar, muestran algunas diferencias.

El situado más al norte tiene un diámetro de 6 metros y su puerta se abre en el lado sur, a pie plano, en arco de medio punto dovelado. Las últimas hiladas presentan diámetro descendente, como si su cierre fuese con falsa cúpula. Tiene un vano cuadrado sobre la puerta y en los muros interiores se aprecian las rozas para algún tipo de apoyo de madera.

 

La situada más al sur es algo mayor, 7 metros de diámetro, y su puerta, también a nivel del suelo, está orientada hacia el norte, de manera que el acceso a una y a otra queda prácticamente enfrentado. En este caso el vano está formado por un dintel semicircular que apea en dos modillones resultando ligeramente más tosca. Se abre la puerta una ventana cuadrada y en el interior se aprecian también las rozas para apoyos de vigas o soladuras.

 

IGLESIA “INACABADA”
A pocos metros de las torres encontramos los restos de una iglesia que se comenzó a construir por su cabecera en un momento avanzado del s. XIII y que no se llegó a concluir, quizá porque el lugar pasó a manos señoriales en 1298.

Podemos ver en la actualidad el ábside semicircular con parte del arranque de la bóveda. Está reforzada por nervios de triple sección que apean en columnas dispuestas entre las cinco ventanas. Bajo ellas corre una imposta muy elaborada. La nave estaba también abovedada y reforzada con fajones. Todos estos elementos son característicos de la arquitectura tardorrománica.

En el espacio que ocuparía la nave encontramos una estructura rectangular. Se cierra con bóveda de cañón apuntado sustentada por arcos fajones de medio punto que apean en un banco corrido. Se desconoce su función y no parece guardar relación con la estructura de la iglesia pero pudo ser un espacio al servicio de la comunidad.

En el terreno anexo hacia el sur se pueden ver los restos de una necrópolis de cronología supuestamente contemporánea al momento de uso de estas instalaciones. Quedan a la vista las estelas que delimitaban la cabecera y los pies. Ha sido expoliada y en alguna se observa el hueco que acogió en su día al difunto totalmente vacío.

IGLESIA “VOLADA”
Algunos autores la denominan así porque en 1925 el dueño de las tierras literalmente la voló con dinamita para reutilizar la piedra en la construcción de un dique en el río Riguel. Por la ladera este se puede acceder hasta la loma a pie.
Se ha conservado la fachada oeste, parte de la torre y varios paramentos en el lado norte quedando una zona prácticamente colgada sobre la ladera. Se trataría de una iglesia de una sola nave cubierta con bóveda de cañón.

 

En la fachada occidental podemos ver cinco vanos abiertos en distintas alturas. El más alto está decorado al interior y exterior con cenefas de bolas y elementos vegetales. Los dos más próximos a la puerta se comunicarían por medio de un cadalso de madera. Quedan en la fachada los arranques de lo que debió ser un pórtico.

 

Medio enterrada y en muy mal estado, podemos todavía ver la portada de esta fachada. Se abre en dos arquivoltas lisas, decoradas con baquetón que apean en capiteles de mínima decoración.

 

El tímpano, partido en dos, está sustentado por dos ménsulas con decoración a base de animales, un león y un bóvido.

   

En el interior podemos ver un crismón trinitario que incluye en su diseño las letras Xi, Rho, Sigma, Alfa y Omega según el modelo del tímpano de la portada oeste de la catedral de Jaca. Está apoyado sobre un ángel en el centro y palmas a cada lado. A su izquierda hay un sol y un árbol con frutas y a la derecha una luna y una mano que muestra la palma abierta con otro fruto.

Este tímpano es muy semejante al que hay en la cercana iglesia de Puilampa, en Sádaba, fechada en 1191 por lo que se han considerado contemporáneas.
Resulta de interés la torre levantada sobre una trompa, solución única en la región. Una estrecha puerta de arco de medio punto da acceso a una escalera de caracol.
A escasos metros se ubica una construcción excavada, prácticamente enterrada de planta rectangular, cerrada con bóveda de cañón, que pudo servir de aljibe.

CURIOSIDADES

ESCENARIO DE PELÍCULA
En diciembre de 2015 se estrenó la película La novia, de Paula Ortiz, adaptación cinematográfica de la obra de Federico García Lorca Bodas de Sangre. La directora aragonesa se valió de escenarios de su tierra para varias de las escenas exteriores. Uno de ellos fue este paraje, comúnmente llamado de Las torres del Bayo, que algunos críticos han definido como “solitario y con un punto desolador pero de gran encanto”.
http://www.huffingtonpost.es/2016/02/10/escenarios-la-novia_n_9165740.html

PUNTO GEODÉSICO
Como curiosidad decir que en hay instalado cerca de esta iglesia un punto geodésico, que sirvió para establecer una posición geográfica exacta y para la elaboración de mapas topográficos tanto a escala regional como nacional.
Está formado por un pilar de 120 cm de altura y 30 de diámetro sustentado en una base cúbica de hormigón. Desde 1975 los puntos geodésicos están protegidos por la Ley sobre Señales Geodésicas y Geofísicas.

PARA SABER MÁS
.- ARAMENDIA, J.L., «Iglesia y torres de El Bayo. La Estela 18, Asociación Sancho Ramírez, 2007.
.- ARRUGA SAHÚN, J., «El Bayo (Ejea de los Caballeros) ». Enciclopedia del Románico en Aragón. Aguilar de Campoo, 2010, pp. 159-174.
.- GIMÉNEZ AISA, M.P., Guía del Arte Románico en Cinco Villas. Fundación Uncastillo Centro del Románico. Zaragoza 2007.
.- OCON ALONSO, D., «Las portadas de Puilampa y El Bayo». Revista de arte de Amigos del Románico 8. San Sebastian 2009, pp. 10-17.
VV.AA. El Patrimonio Artístico en la Comarca de las Cinco Villas, Zaragoza, 1998.

Y en la red:
www.claustro.com
www.romanicoaragones.com

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